## **Capítulo 70**
**Punto de vista de Elenie**
Las lágrimas seguían cayendo por mis mejillas, calientes, incontrolables, como si mi corazón se desbordara. Mis manos temblaban ligeramente, pero mis dedos permanecían inmóviles, paralizados por la belleza que brillaba entre ellos.
El anillo… Dios mío, el anillo.
Era delicado, pero majestuoso. Un aro de oro rosa finamente trabajado, pulido con suavidad, reflejando la luz de las velas como un pequeño sol. En el centro descansaba un diamante ovalado