**Capítulo 62**
**Punto de vista de Elenie**
La luz suave de la mañana entraba por los grandes ventanales, acariciando las paredes y los muebles con una calidez reconfortante. La mesa, aún decorada con la vajilla heredada de mi madre, brillaba como si estuviera esperando un evento extraordinario. Y en efecto, lo era.
El ambiente estaba lleno de una alegría casi contagiosa. Mi padre y mi suegra parecían literalmente radiantes, como si fueran ellos quienes esperaran a esos bebés y no Ferdinand y y