**Capítulo 26**
**Punto de vista de Ferdinand**
Me desperté esta mañana de muy mal humor, con el rostro tenso y los músculos rígidos. Con una taza de café negro y caliente entre las manos, miraba el techo de mi enorme apartamento sin siquiera saborear la calidez reconfortante de la bebida. La noche había sido corta, agitada por pensamientos que no podía ahuyentar: la imagen de Elenie y Eric, su asociado, seguía grabada en mi mente como una quemadura. El simple recuerdo de su intercambio de mira