Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 4
—¡¿QUÉ COJONES HACES AQUÍ?!
Sus ojos me desvistieron con la mirada y la sorpresa de su rostro fue grato de grabarla y pasarla en una pantalla grande. La furia lo dominó y su asqueroso rostro que tanto recordaba y me daba pesadillas por la noche, me hicieron sentir pequeña. Miré a James y luego a él, levanté mi vestido rojo y salí de allí, con el corazón congelado, aterrado.







