—¿Por qué hay tanta gente? –se queja Iktan al ver que nos encontramos atascados en el tráfico.
—No tengo idea, estoy tratando de buscar otra ruta pero al parecer todo está cerrado.
—¡Maldita sea!
—¿Ocurre algo? Estás demasiado...salvaje. Ay carajo, no sé si eso sea correcto.
—Descuida, entiendo perfectamente a lo que te refieres y solo me siento un poco cansado.
Estoy a punto de decirle que me deje conducir pero un policía se acerca hasta nosotros y nos pide que bajemos el vidrio.
—Oficial