Ese año Natalie se había mudado a nuestro apartamento y teníamos mucho tiempo que pasábamos juntas, haciendo ejercicio o cocinando, así que le conté todo sobre Davison cuando estaba segura que sí iba a llegar a la ciudad, lo mejor era que revisábamos sus fotos. Las dos estábamos en un punto de nuestras vidas donde pasábamos horas hablando sobre hombres. Al principio a ella no le convencía mucho Davison, sobre todo porque vivía muy lejos.
—Es como si hubieran tomado todo lo que me gusta de un ho