Marcos llevó a **Elena** al hotel. Ella se negó rotundamente a volver a casa, aunque su marido la estaba buscando, llamaba a Marcos, llamaba a Elena; Eva lo oyó todo con sus propios oídos.
Ya ni siquiera volvió a mencionar lo del taxi: ¿para qué?, Marcos no la escucharía de todos modos. Tardó bastante en regresar; en ese tiempo habría dado para repartir medio barrio por hoteles.
Eva se acostó. Intentó dormirse, como si así pudiera demostrarle a Marcos lo poco que le importaba todo aquello. Pero