Capítulo 21
— ¡Fernando! ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? ¡Es tu hijo! ¡Tu propia sangre, y me pides que lo aborte!

Fernando levantó la mirada sin expresión, frío como una máquina sin sentimientos.

— Para ser precisos, aún no es un niño, no tiene ni un mes, solo es un grupo de células.

Sus delgados labios pronunciaron esas crueles palabras.

— ¿Células?

Carolina no esperaba tal crueldad. Negando con la cabeza, retrocedió paso a paso: — Fernando, es tu hijo, ¿cómo puedes decir eso?

— ¿Hijo? ¿Qué hijo?
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP