La mansión Miller se sentía más fría que nunca.
La tensión persistía en cada rincón, espesa y asfixiante.
Annie estaba de pie cerca de la escalera, abrazando a Mia, con el corazón todavía acelerado por la impactante declaración del Sr. Miller.
Los niños se quedarán con la familia Miller.
Las palabras seguían resonando en su mente.
"No... no dejaré que te aparten de mí", susurró suavemente, apretando más a Mia.
Mía le devolvió el abrazo.
“No quiero quedarme aquí sin ti, mamá…”
A Annie le