Victoria Western
Casa Western-Ward
Estaba sentada mirando las últimas fotos que había tomado cuando vino Hilary a comer con nosotros, se veía tan bien, tranquila y sonriente. Ver a las personas que queremos marcharse, dolía, pero era un camino que todos tomaríamos un día. Solté un largo suspiro y entonces vi a mi pequeño espiando por la puerta.
—¿No te he dicho que es de mala educación espiar a las personas? —él sonrió abriendo la puerta de par en par, pero sin cruzar el umbral.
—¿Puedo pasar?