— Tienes razón — él miró al doctor — firmaré los papeles y le voy a pedir que cuide de mi esposa, ella se encuentra embarazada y no puede pasarle nada.
— Tiene razón, ya después de que nazcan los bebés no es tan necesario que seamos tan cuidadosos.
— ¿De qué hablas? Yo no puedo permitir que Madison padezca en el sanatorio, ya sea que esté embarazada o no, es mi esposa aunque no te guste.
— No me refería a eso Andy, es solo que ella no puede recibir el tratamiento adecuado para su estado de sa