(29)
Nate me suelta, para poder saludar a su madre.
– ¡Madre! –Besa sus mejillas con respeto. – ¡Me alegro que estés aquí! –Su madre era tan bella, mientras usaba un vestido negro ceñido, junto con unos tacones altos de color negro.
– ¡Querida! –Dijo la mujer acercándose a mí. –Estoy realmente emocionada, de realizar tu boda juntas. –Claramente tenía un poco de miedo, ya que no sabía que tenía en mente la madre de Nate, para la boda.
Así que cuando me senté con ella, me pude dar cuenta, como es