(12)
Sabía que era buena y que lo tenía que hacer.
Lo quería, realmente lo quería. Quería ser una diseñadora de modas, con todo mi corazón, así que sabía que tenía que volver al trabajo, después de que el señor Wagner me avergonzara enfrente de todos los nuevos diseñadores. Así que mientras el señor Wagner y yo, nos dirigimos hacía su empresa en la quinta avenida, mientras Thomas conduce el auto, no puedo evitar mirar al suelo con preocupación, hasta que puedo sentir el toque del señor Wagner.