Leonel Black
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Me pierdo viendo las manecillas del reloj en la pared de mi oficina, no puedo evitarlo, todo aquí está tan silencioso...
(se abre la puerta)
—Señor, tenemos que repasar lo que dirá en la rueda de prensa— Exclama Marina
—No hace falta, ya lo he memorizado— Respondo sin voltear a verla, sin salir de mi trance.
Nadie ha podido localizar a Anya y por más que pensé que mi fijación en ella era solo un tema sexual, descubro que hay algo más, pues conforme pasa el tiempo, se acrecientan