Mundo ficciónIniciar sesiónAdalia cerró la puerta principal de un violento portazo y echó a correr lejos de la casa, como alma que lleva el diablo; sus enclenques pies se tropezaban y su cuerpo hacía constante amague de caerse cada vez que se movía hacia adelante, pero no podía parar, ni siquiera se detuvo a mirar un segundo atrás la ventaja que mantenía sobre él o si era que tenía ventaja alguna, jamás en su vida había corrido tan rápido como lo hacía en ese momento.
En los mismos instantes en los que se alej






