74. ¡No es una sugerencia!
La vida parecía decidida a joderlos cada vez que las cosas comenzaban a marchar bien. La rabia y la preocupación que sentía Nathaniel en esos momentos no tenía limites ni comparación.
El silencio en que estaba sumido el auto solo era un pequeño indicio de lo tensos que estaban los dos, la chiquilla no había dejado de apretar y retorcer sus manos en ningún momento y a él estaba empezando a preocuparle que pudiera tener un ataque de pánico en cualquier momento. En especial porque el pequeño iba