16. Yo puedo ser mucho peor
Esa mañana Maggie se levantó con más calma que lo habitual pues Nathaniel le había dicho que su hora de entrada sería más tarde ese día y que llevara a Daniel con ella, lo cuál la tenía más nerviosa que nunca, pues no sabía que estaría planeando el CEO.
Sus ojos fueron de inmediato a donde el pequeño ya listo y arreglado coloreaba en el suelo. Daniel aunque se parecía mucho a ella, en especial en la naricita y los ojos grandes, también tenía mucho del hombre que la abandonó, en especial su cab