Mundo ficciónIniciar sesiónSalgo para caminar de un lado al otro y no es porque tenga energía de sobra, sino porque sigo sin saber algo de mi hijo y el tiempo en esta gente es oro.
— ¿Te encuentras bien? Tienes mucha sangre sobre ti. — dice uno de los chicos del lugar y yo me marcho hacia uno de los baños con el fin de lavar las gafas y el rostro donde tengo un poco de sangre. — Tanto que lo he hecho sufrir y sigue sin darme lo que quiero. Sin duda, es una ma






