Nicolás
Lo que dije no había sido mentira. Tenía otras muñequeras, hechas por artesanos y peleteros de todo el país.
Sin embargo, ninguna de ellas era tan valiosa como la que Piper había hecho a mano para mí. La suya también era más cómoda.
No estaba seguro de cómo pudo recordar el tamaño de mi muñeca sin haberme tomado las medidas, pero había diseñado la muñequera para que se ajustara cómodamente pero no muy apretada. Justo como lo prefería.
¿Quizás lo recordó cuando me quejé de otr