Mundo ficciónIniciar sesiónLorenzo Lombardi
Tenía casi 10 años que no veía la tonta de Lucía. Está diferente, su pelo luce más claro, está más delgada y voluptuosa y esos ojos que no dejan de brillar. Su voz no ha cambiado mucho, siempre fue madura.
-Ya debo irme, o llegaré tarde -dice pasando por mi lado.
-Cuídate mi niña -dice mi madre muy sonriente.
Ruedo los ojos y veo a mi hermano observarla embobado







