Mundo de ficçãoIniciar sessãoLorenzo Lombardi
—¡Te castigaré! —digo mirándola a los ojos.
Ella traga saliba y camina hasta la puerta, sale y me la cierra en la cara.
Estúpida.
Sus carcajadas se escuchan por todo el pasillo. No pierde el glamour al caminar aunque va muriendo







