El viaje a Rumania fue ligeramente más soportable para Katya. Artem le hacía preguntas sobre ella, sus estudios, aspiraciones y sueños. Ella incluso fue capaz de contarle sobre las personas a las que había matado (por accidente o no) sin sentir que él en realidad la juzgaría por eso. En realidad, Artem estaba sorprendido que, con tanto tiempo metida en ese negocio, Katya no hubiese hecho cosas peores.
Katya no quiso saber qué atrocidades pudiera haber hecho si ella no se hubiera alejado de Egan