¿Dónde está tu madre?
Katya sintió las lágrimas picar tras sus ojos y su garganta cerrarse como si una soga la ahorcara. No quería llorar; no quería que su madre saliera lastimada o afectada de aquella situación en la que ella se había metido sola.
– En Rusia, Siberia –Katya miró a Elián, él por algún motivo lució aliviado al escuchar aquello. Katya también sintió el alivio colarse en su pecho.
– Muy bien, ¿ves que no es muy difícil? –Felicitó Elián, como quien quiere domesticar un perro a su