Despertarme entre los brazos de Rache es una experiencia que, con cada oportunidad que ocurre, me hace sentir mejor y más cómoda. Además, empiezo a cuestionarme la necesidad de los pijamas y la ropa interior, tener su cuerpo completamente en contacto con el mío, su piel absolutamente expuesta a mi alcance y dándome su calor…
Alzo la mirada hacia su rostro, pues tengo mi cabeza sobre su pecho, y se lo ve tan relajado, tan pacífico, incluso adorable quizás, aunque eso no vaya mucho con su person