24º Solo un poco más...
Poco a poco, el calor en la cueva parece aumentar, y sé que no viene precisamente de la terma abierta junto a nosotros, sino que viene de ambos, de nuestros cuerpos que empiezan a entrar en combustión propia del tacto de los compañeros, y aunque sé que debería detenerme, que no debería propiciar el continuar aún, que debo dejarle su espacio y tiempo para que esto ocurra por su propia iniciativa y no solo por mi “coacción”, pero la verdad es que no puedo parar.
Mal que me pese por la forma inic