En éste momento, desearía con todo mi corazón el poder hablarle mentalmente como él ha hecho antes conmigo, porque justo ahora, quiero que, si está pensando en marcar territorio como macho en celo, voy a querer matarlo.
El tiempo parece transcurrir tan lento como una babosa, sin embargo, los dos hacen mucho en ese escaso par de segundos, porque se han medido en silencio de esa típica “forma de machos”, y están evaluándose mutuamente para ver qué tipo de amenaza representan para el otro. Ya me