28. Douglas celoso, Aria celosa [La guerra]
Las tardes sirven para conocer al doctor Fitz, quien a sus treinta años sigue siendo un hombre soltero, no porque quiera, porque en su boda, la mujer que amó, nunca llegó. Es demasiado triste, cuando me lo dijo no supe que decirle.
— Has tenido un buen avance, Aria —dice el doctor Fitz cuando la noche ha llegado.
— La semana terminará —respondo— ¿Vendrá el doctor MonteCarlo?
— Si —mira con demasiada seriedad su Ipad— Pareces emocionada por verlo.
— De hecho, son nervios. Sé que Douglas no lo to