- Tomaré el relevo precisamente por él, que siempre ha confiado en mí y en mi capacidad. Si él, que era un rey y un padre justo y recto, creía que yo podía hacerlo, sé que estaré a la altura de su confianza.
- No sé cómo me perdí... - o mejor dicho, cómo perdí Alpemburgo. Porque no fue después del accidente... Creo que antes no tenía la credibilidad de la Corte.
- Haz lo que tu corazón te diga, Aimê. Porque sé que eres mucho más emoción que razón, Pequeño Monstruo. - Ella suavizó mi mejilla.
-