Cuando nos despedimos, Siena le preguntó a Odette:
- Cuando nazca tu bebé, ¿puedo meterlo en el agua?
Odette se rió:
- No justo después de nacer. Pero cuando crezca, apuesto a que tu bebé estará feliz de ir al agua contigo.
- Por ahora sólo vas a meter la barriga de Odette en el agua, ¿vale? – Olavo levantó a la niña en su regazo, riendo.
- ¿Eso significa... que habrá otras reuniones? – preguntó Catriel, mientras tomaba mi mano, apretándola ligeramente, haciéndome sentir todo su nerviosismo esp