- ¡Estoy tan confundida, Aime! – Se pasó las manos por la cara, luciendo exhausto.
- ¿Quieres hablar acerca de ello?
Catriel dio un paso y se paró a mi lado. Toqué su pecho lentamente, notando el sudor. Fue entonces cuando envolvió sus brazos alrededor de mi cintura, chocando violentamente nuestros cuerpos. Sonreí, encontrando su boca en medio del caos que estaba viviendo. Y supe exactamente cómo era, tal como lo había pasado días antes.
Me levantó, sin soltar mi boca, completamente concentrado