Creo que desde hace muchos años no me había sentido tan enojado, no al menos como para venir a encerrarme en mi habitación como todo un niño pequeño. Pero es que la situación lo amerita, pues he quedado ante mi padre como un niño tonto y caprichoso. Intento entender las razones por las cuales no puedo liberarme del compromiso y a su vez intento pensar en las opciones, pero al parecer no hay ninguna con la que me pueda ayudar. Estoy atado de manos, no puedo hacer nada y pero aun y con eso me reh