Mundo ficciónIniciar sesiónAntonela sintió que su estómago se estremecía cuando vio a Benjamim sonreírle apenas se acercó. No supo distinguir qué tipo de sonrisa era ni la expresión en su rostro.
Él la miraba como si registrara cada momento, guardándolo en su memoria. Quería decirle lo hermosa que estaba Antonela, pero las palabras se quedaron atrapadas en su garganta y la sombra de Carlota entrando en la sala hizo que todo el encanto del momento desapareciera.
—¿Qué está pasando aquí?
La pregunta de Carlota hizo que Benjamim cerrara los ojos, demostrando cuánto le molestaba escuchar la voz de su propia madre. Sin girarse para mirarla, Benjamim se acercó a Antonela y le tomó la mano, entrelazando sus dedos, haciendo que los vellos del cuerpo de Antonela se erizaran con su toque.
—No es de tu incumbencia. —Él se giró justo despu&eacut







