Mundo ficciónIniciar sesiónCuando volví a la cocina, puse mi bolso sobre el desayunador y me senté en el taburete más cercano a Jacob. Él estaba ocupado en la estufa, pero se tomó un segundo para ver en mi dirección y sonreírme, gesto que provocó un alboroto en mi estómago. Estaba perdidamente enamorada de él, ya no había duda alguna.
Chasqueé la lengua cuando la pantalla no se encendió. Estaba sin batería.
—¿Me prestas un cargador?
—Sí, voy por él. —Salió de la cocina y volvió un par de minutos







