Estaba sumida en una profunda tristeza al darme cuenta de que una vez más había perdido un empleo. Quizás debía aprender a callarme la boca, pero no podía contenerme cuando veía injusticias. Ver cómo esa mujer maltrataba al pequeño Damon hizo que mi corazón se retorciera de dolor. La impotencia me invadió al recordar su rostro lloroso y angustiado.
Decidí no compartir mis problemas con Max ni con Carol, no quería preocuparlos más de lo necesario. Además, sentía la necesidad de aprender a resolv