— Oh, te encantó, Alicia. Después de todo, acabas de admitir que te encantan mis manos.— Pronuncia arrogante
— ¡Jamás seré tu amante! ¡Ya tienes a Estefanía, así que lárgate de aquí!
— Interesante... parece que tu negativa solo me enciende más, ¿no crees? Parece que disfrutas provocarme.
— ¡Basta, Harry!. ¡Vete ahora mismo antes de que llame a seguridad!
—¡Es mi mansión, Alicia y todo lo que hay aquí es mío, incluyéndote!
—¡Eres un...!
Mi mente estaba llena de furia y confusión mientras me prep