Capítulo 17
Carlotta Grimes está…
Sus ojos ahora se hallaban tan oscuros, provocándome un pequeño espasmo dentro de mi estomago cuando su mirada penetró en la mía. Sus dedos gruesos y vastos agarraron un mechón de mi cabello humedecido por mi propio sudor antes de sostenerme de los hombros para girarme hacia él.
Mis piernas hicieron fricción una con la otra al sentir mi cuerpo demasiado pesado. La presencia inquietante del señor Walker sucumbía en mi pecho. Sus brazos largos rozaron mis caderas