Dylan observa la lluvia caer a través del cristal de su habitación, absorto en sus más dolorosos pensamientos. La tristeza en su semblante combina con el gris del cielo y con el ambiente melancólico que aquel aguacero produce.
—¿Seré capaz de aceptar el rechazo? —murmura con la voz apagada.
Varios toques en la puerta interrumpen sus lamentos, asimismo, provocan que él resople del fastidio porque no tiene ánimos de ver a nadie.
Es por ese motivo que desea irse a su casa, para vivir su dolor sin