Al llegar al restaurante tuve que sacudir mi cabeza para quitarme la somnolencia que tenía, entré y justo en ese momento miré a mi supuesto jefe.
— Llegas 15 minutos tarde — él me tomó del brazo — aquí no es un hotel al que puedas llegar cuando se te venga en gana, ponte a lavar todo lo que está sucio que ayer simplemente te fuiste antes de tu hora de salida solo porque te hiciste la enferma y el joven amo Harrison tuvo pena de ti.
— Suéltame — lo empuje casi sin fuerzas — no me vengas a tratar