El resto de la noche me divertí mucho, con Darío siempre la pasaba bien, por eso siempre le decía mi cuñado favorito.
Por otro lado William se me acercaba bastante incluso me dió un beso en la mejilla que me dejó petrificada y Ángel justo miró cuando eso sucedió, lo que me resultaba tan incómodo, y de paso sentía que él también estaba incómodo.
Las chicas que andaban con los demás estaban súper amistosas y nos divertimos bailando con ellas, tanto así que ya eran las 5 am y nos estaban dicien