58. Di que eres mía
Meredith
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¿Había escuchado bien? Creo que no, necesitaba que me repitiera eso, no podía ser posible, Ryker mantenía la seriedad en su rostro, su mano aun mantenía sujeto mi mentón, me aleje de su toque, me levante y me quede parada frente a el, sus ojos no se apartaron de los míos en ningún momento.
—¿Qué dijiste? —pregunté.
—Que es mi prometida —respondió tranquilo, opto por una pose relajada, m****a que guapo se veía ¿Cómo podía hacerme esto? Una de sus manos fue a su barbilla acari