52. Nuestra casa
Dorian
Deje a Anais en la habitación después de los intensos momentos que pasamos, en mi mente aun puedo escuchar sus gemidos.
Salí del despacho de mi padre cuando escuché pasos, vi a Meredith dirigirse hacia la escalera, caminé rápidamente hasta ella cuando estaba a punto de subir la llame.
—Meredith debemos hablar —dije con mi voz firme. Se que es adulta pero después de lo que mi padre dijo no puedo evitar preocuparme más por ella, ella se giró dibujó una sonrisa en su rostro, me quedé par