Capítulo 85: De Farbauti y Sallow.
—¿E-En donde…estoy? — musitó casi imperceptiblemente para si misma.
Eufemia sentía su cabeza dolerse. Intentando tocarla, notaba que tanto sus manos y pies estaban atados, y se hallaba sobre una blanca cama de pieles. Alarmada, miró lo mejor que pudo a su alrededor para intentar comprender en donde era que se hallaba, sin embargo, le quedaba claro que aquel sitio era una cueva. La tintineante luz de una antorcha iluminaba a medias aquel lugar, y el calor de una fogata cercana la había mantenido