Capítulo 66: Su historia.
El viento soplaba helado, tanto, que aun para un lobo, era difícil ver en aquella tormenta. Aquella espalda, sin embargo, le resultaba familiar, era la misma que vio durante tantas ocasiones en su temprana juventud; la espalda del padre de la mujer a la que entrego sus afectos. En una tormenta similar a aquella que asolaba aquellas regiones, es que había conocido a Eufemia; su pequeña choza era lo único que había encontrado para refugiarse, luego de perderse intentando cazar un enorme venado pa