Capítulo 53: El nombre enlodado.
El rio helado mantenía en calma su corriente, el cielo se mostraba celeste después de semanas en constantes tormentas que habían asolado aquellas tierras y los murmullos ahora agradecían el buen tiempo. En aquel bote al que Eufemia había abordado, la hermosa rubia meditaba en silencio sobre todo lo ocurrido. A su mente, repentinamente llegaba el recuerdo de esa extraña mujer que en sueños le había hablado, quizás, pensaba en esa extraña aparición en un intento de olvidarse un momento de todas s