Capítulo 52: Rencores.
Aquellos caminos inhóspitos, lucían prístinos al estar cubiertos de aquella espesa capa de fría nieve que repentinamente había dejado de caer. El calor al interior de la cabaña mantenía a salvo a los refugiados que, oponiéndose a Soromir Fenrir, se habían negado a cometer un acto tan cruel y aberrante como el que les había sido encomendado.
—Si, sin duda es ella, es la hija de Farbauti y no una humana como habían dicho —
Aquellos murmullos llegaban hasta Eufemia, que tan solo pasaba de largo a