Capitulo 28: Un engaño.
El invierno había llegado, y los humanos, habían comenzado a llenar el exterior de sus casas con mil decoraciones que, tan coloridas como eran, parecían desafiar la pulcra blancura de la nieve, llenando todo de calor y dicha. Los niños miraban los escaparates de las tiendas, completamente emocionados al mirar los mil y un juguetes que, dando una mirada de cachorro anhelante, suplicaban a sus padres o al viejo panzón y de barba blanca, les dejaran bajo el colorido árbol para las navidades que es