Punto de Vista de Lara
No dormí, me desperté en el suelo, con la espalda aún contra la puerta. Me dolía el cuello mientras mis ojos ardían.
Valentino ya se había ido. El pasillo estaba vacío, sin el sonido de sus zapatos y sin el sonido de su respiración al otro lado.
Me levanté despacio. Mis piernas se sentían rígidas. Abrí un poco la puerta, nada. Solo una nota en el suelo. Doblado una vez.
Lo recogí. Su escritura con líneas agudas. "Reunión a las 9. Viste formal, sin preguntas."
Mi t