Lauren, en la mansión de Austin, se había adjudicado una autoridad que ejercía de forma brusca y desconsiderada con el personal a su servicio. Todo el grupo se dirigía a la señora Angela quien había cuidado a Austin desde hacía muchos años por lo que la consideraban la persona adecuada para hablar con él y expresarle la terrible situación que vivían con su ahora esposa.
Habían aprovechado que “la señora” estaba ausente, pero no se percataron de que ella tenía rato de haber regresado entrando pr