Suelto un suspiro y vuelvo a la dichosa reunión. Pasa un rato en el que me veo obligada a socializar con los invitados. Me preguntan sobre la universidad, mis planes a futuro y mi vida sentimental.
Son unos malditos chismosos.
Me harto de esta farsa así que tomo mi celular. Tecleo y envío el mensaje.
Jennifer: ¿Ocupado?
Me recargo en una de las columnas de la entrada principal y encuentro al pelinegro a una distancia prudente hablando con otro guardaespaldas.
Mi mensaje le llega y toma el celul