Si algo tenía Arya Harley, es que era descuidada en cuanto a su seguridad se refiere. Al crecer entre los barrios bajos de las mafias en Boston, poco le importaba lo que le pudiera pasar. Era desconfiada de quien parecía maleante, pero no de criminales vestidos de traje.
—¿Cuánto apuestas que en dos días ya estará escapando de nosotros? —pregunta Henry a Tim, mientras están en el cuarto de seguridad revisando las cámaras de seguridad, mientras sus compañeros eran relevados del cargo.
—No creo